No nos gusta

En nuestro orden de prioridades del rugby gipuzkoano no entra la información, sino la opinión, y si es posible el debate, para lo cual se creó Rugby Times, pero como los medios sólo publican la actualidad, y parece que nuestro rugby ha terminado por esta temporada como foco informativo, vamos a dedicar unas líneas, al Hernani R.E.. Hernani sigue en competiciones estatales en dos categorías Sub 19, y ya veremos hasta dónde llegan, pero están ahí por meritos propios. Y llevan así muchos años. Y creemos que su club se tiene que plantear qué tipo de juego les interesa practicar. Puesto que la filosofía de Hernani, R.E. la conocemos todos, tendremos que convenir que se acerca más al rugby “divertimento” que al rugby trascendental de la competición “open”, donde conviven aficionados (“divertimento”) y jugadores que dedican su tiempo exclusivamente a entrenarse para jugar al rugby de forma remunerada, entendemos que debe adecuar su “filosofía” al estilo de juego. Otra cosa es que al final de temporada la clasificación no nos guste, pero si los jugadores han disfrutado del rugby dando la cara, habremos llegado al mismo punto al que hemos llegado esta temporada sin jugar al rugby, eso sí, peleando como lo que son: unos aguerridos deportistas. Suponemos que el nivel cultural del rugby en los jugadores es alto, y nos gustaría acertar, pero si lo que viene haciendo el Hernani (primer equipo) es todo lo que saben hacer en competición, alguien falla. No se puede jugar al “ruck” y “pick and go” todo el puto partido, se juegue contra quien se juegue. El primer partido de la temporada (amistoso), contra un “equipo” de Donibane Lohitzun en Hernani, demostró que la delantera, sobre la que Hernani carga su juego, tenía mucho trabajo por delante. Con mucho menos peso y acoplamiento que la hernaniarra, los de Iparralde se llevaban las melées, propias y ajenas. ¿Solución? Conjuntar y hacer JUGAR a una delantera no es fácil. No abundan los entrenadores ni de casa ni de fuera, que sean capaces de enseñar a jugar a una delantera. Se buscan primeras de 110 que corran. Segundas que suban dos metros y medio o tres metros en la “touche”, y que lo hagan rápido, y eso sí, que tengan de 1,95 para arriba y que echen más de ll5 kilos en la melée. De la Tercera preferimos no hablar, porque no saben para qué sirve. Hernani no tiene casi nada eso, y vive de la casta que le echa, y del ambiente de cuadrilla que tienen, que dicho sea de paso, es lo mejor que le puede pasar a un jugador a nivel personal. Pero hablamos del equipo, y esto vale para todos. No es que sea un psicoanálisis del rugby hernaniarra o gipuzkoano, para lo que no nos sentimos capacitados, pero hablamos de lo que vemos. No citamos técnicos de reconocimiento mundial que aquí fracasarían. Escribimos de lo que vemos, no de lo que nos cuentan ni de lo que interesa a los lectores. Y lo que vemos, es que si Hernani (barkatu mesedez) tiene un entrenador que ha jugado de tres cuartos, y bien, procede de Iparralde, donde la técnica de movimiento de balón todavía recuerda a la Escuela de Baiona, célebre hace más de cincuenta años en el rugby francés y donde han bebido los practicantes del denominado “rugby champagne” que maravilló hasta hace unos quince o veinte años a Europa y al Mundo del rugby, no entendemos cómo la tres cuartos de su equipo no sabe ni recibir ni transmitir un balón. Y no queremos entrar en detalles concretos de partidos, ni mucho menos mencionar a jugadores, alguno de ellos con grandes cualidades, y que este año ha dado un alarmante paso atrás, con la edad que tiene. Y ya, puestos, porque las hostias nos van a llover igual, decir que el medio de melée, extraordinario, es un Mariscal de Campo que con ese juego rácano no rinde ni la mitad. Y sólo aparece en las reseñas porque tira (con un porcentaje discutible) a palos. Y no es su papel. Se nos podrá decir que Yatchivyl y Parra tiran en B.O. y C.F. de la Top l4, pero además de no ser extrapolable, el medio de melée de Hernani hace mejor labor reuniendo a sus delanteros y marcando estrategias inmediatas, mientras un jugador con las piernas más descansadas tira a palos. Y también, de paso, pensar porqué Igor (ya le hemos dicho ¡), no tiene el “reprise” de otras temporadas. Y no es la categoría. Es el estado físico (y psíquico) de jugar a algo que no le va. Y la contrapartida es el Full Back. Físicamente está muy bien. Ha roto varias veces la línea contraria de acuerdo con el código de un buen Arriére, Full o Utility, Zaguero, Atzelari, eta abar. ¿Porqué no se juega más para dónde más ventajas tiene el equipo? Es un problema de entrenador. Y los que nos conocen, saben que sentimos el rugby de Hernani muy dentro. Y que hemos hecho modestamente, y lo volveríamos a hacer, lo que estuviese en nuestra posibilidad por ayudar su rugby. Pero por favor, no nos pidáis que renunciemos a nuestros principios. Rugby Times está abierto para exponer vuestras discrepancias justificadas, y si es así, rectificaremos en la forma que se nos pida. Pero tened en cuenta que lo que hemos expuesto tiene fechas, nombres y jugadas. A principios de temporada escribimos (está en este blog), que en nuestra opinión Hernani no bajaría esta temporada, pero que en la l3-l4 sería más problemático por las retiradas de seis o siete jugadores. Creo que han anunciado su retirada cuatro o cinco puntales. Ojalá sean todos, pero si yo fuese responsable, esperaría una o dos más, por motivos espontáneos o imperativos. Abajo tienen buena gente, pero no están fogueados. La botella medio llena es que el equipo ya tiene experiencia de una temporada, pero esa misma experiencia nos enseñará que, por ejemplo, El Universitario de Vigo y el At. Madrid tuvieron un comportamiento en la primera vuelta y otro superior muy distinto en la segunda. Y Hernani, por su filosofía no puede hacer eso. Y si se lesionan un par de jugadores que tenemos en mente, como todo el mundo, el equipo baja el treinta por ciento de rendimiento. ¿Conclusión? Crear un rugby y una imagen desde la División “A”, Made in Hernani. ¿Para qué sirve todo el trabajo que se hace desde la Escuela? Para hacer “rucks” y que los tres cuartos jueguen sin apoyos interiores en ataque y defensa? Nos acordamos de Pelaz. No tiene peso de delantero, pero si va a jugar de “openside”, es un siete de lujo. De los que se agradecen en la línea. Pero para eso hay que jugar al rugby que nos interesa. El dinámico, pero por todo el campo, no sólo en diez metros cuadrados. Y no nos equivocamos. Copiamos lo peor, y además, de mala forma. Porque en el rugby no hay jugadas malas, sino mal aplicadas Echamos en falta un desarrollo mental antes y durante el partido. Después viene el Tercer Tiempo, que también se puede ganar. Nos gustaría escribir en otro tono, pero lo hemos hecho muchos años, y hemos perjudicado a nuestro rugby. Por callarnos cuando debíamos haber hablado. Igual no tenemos razón en todo, pero por favor, ….

La Recopa, a ORDIZIA

La Copa se ganó el año pasado. En el código Rugby Times, la segunda consecutiva tiene más valor, ó sea, la Recopa. Si gana la del próximo año, ya la titularemos, aunque ya está en la mente, y no es “el rey de copas”. Como se puede apreciar por el comienzo del comentario, todavía nos dura la euforia del pasado domingo en El Sardinero, de Santander en la que se confirmó la existencia de una cohesión social hacia un proyecto deportivo, como es el que está desarrollando Ordizia Rugby Elkartea. Y el equipo-institución de rugby y la afición, pueden sentirse mutuamente orgullosos. Cuando pintaban bastos con el 17-0 y casi nadie confiaba en ganar el partido, sino en no perder por mucho, la afición con sus canciones emocionantes y voces de ánimo, empujó al equipo hasta el resultado final. Y para nosotros, fue el factor decisivo, porque sabemos por experiencia lo que ese apoyo supone cuando estás en el campo en esas circunstancias. Y vamos con el análisis técnico del partido. De entrada, el VRAC no era el del año pasado en la Copa de la Liga, en Valladolid, y Ordizia era una incógnita por el estado de los titulares que se reincorporaban de lesiones, cansancio o problemas particulares. Lo que estaba claro, es cómo iban a jugar ambos equipos. VRAC a los espacios, y ORE al juego corto. Y los nuestros empezaron de cine. Cinco o seis minutos de juego corto, y la delantera de Ordizia había desmantelado a la contraria, y lo que es más importante, estaba realizando una operación de desgaste del contrario, que se nota a lo largo de todo el partido, y sobre todo en la segunda parte. Hasta que empezaron a abrir el balón, y a perderlo lejos de su delantera, que era la protagonista del partido. Y cuando tenían ellos el balón, andábamos de “recadistas” y Nacho, el back vallisoletano nos hacía “la picha un lío”. Y pasó lo que todo el mundo sabe, hasta que se volvió a la lógica del partido. A cerrar el juego, que como espectadores no nos gusta, pero como aficionados sí. Porque lo entendemos. Porque, dentro del Reglamento, cada uno juega con lo que tiene o puede en cada momento o con cada contrario. Y el del domingo pedía jugar cerrado, como ya dijimos en nuestro comentario pre-partido, y sin ánimo de pasarnos de listos. Y se provocaron las expulsiones típicas de impotencia, y la ventaja numérica producida por esta táctica de juego permitió abrir balones, ahora sí, para los formidables jugadores DE ATAQUE que tiene Ordizia. Porque la línea como tal, no existe. No tiene dirección, ni patrón de juego. No se diseña, se improvisa y faltan apoyos de la misma línea y del medio de melée, pero eso lo tiene que dirigir el medio de apertura, y Kroll, excelente técnica individual, no sabemos si sirve, pero hasta ahora no ha demostrado saber. Y del resto de la línea tenemos que decir que con y sin el balón demostraron su calidad y combatividad, incluido el chaval, Korta, que si las lesiones, trabajo estudios, etc., no se lo impiden, tiene un futuro ilusionante, y no sólo jugando de ala, pues le vemos (si se le enseña), mucho más cerca de la melée. Tenemos que hacer una rectificación. Cuando en el comentario anterior nos referíamos a Imanol Iruarriz y sus extraordinarias posibilidades como flanker openside, desconocíamos su circunstancia laboral y va a estar ausente un largo período de tiempo. La prioridad es la profesión, sin duda alguna. Le deseamos lo mejor, que su estancia lejos de su familia sea compensada con sus logros profesionales y que sabe que su familia deportiva siempre está dispuesta para corresponderle a cuanto Imanol ha aportado a ORE desde la Escuela de Rugby, pasando por el mejor equipo juvenil que ha tenido Ordizia, y su extraordinaria aportación al primer equipo. Aunque siempre hemos respetado a los técnicos y directivos de ORE, presentamos nuestras excusas en el caso de que el comentario haya molestado. Para terminar el comentario, transmitir nuestro acuerdo con la política de incorporación de chavales formados por los técnicos-educadores del Club, que aunque esta temporada no se hayan alcanzado los resultados de la anterior, a nuestro juicio tienen más mérito. La transición es muy difícil, y casi ningún equipo lo hace bien. Ese es el camino, según nuestra ya dilatada experiencia. Zorionak.

La Copa del Rey

Para escribir sobre la copa del 20l3, conviene recordar la liga 20l2 que se jugó y perdió. Contra el mismo equipo con el que se va a competir este año en la copa, o sea, el VRAC. Y nos parece oportuno recordarlo, porque las circunstancias del equipo de Ordizia tiene ciertas similitudes con las del partido citado. Tiene a jugadores importantes entre algodones, y la importante ausencia de Sills, jugador que marca diferencias por su técnica de ocupación de espacios que ataca en velocidad por su excelente condición atlética. Por tanto, las cosas no se presentan como Axio quisiera, pero en el equipo contrario también hay lesionados, y no c reo que se lamenten por ello, ya que son un equipo acostumbrado a jugar partidos clave, y eso aporta de entrada un plus, con una dirección técnica muy solvente. Pero este año no está en el VRAC el neozelandés Waenga, que hizo estragos entre los jugadores de Ordizia, porque además de su calidad indudable, no se puso ninguna precaución táctica para obstaculizar o neutralizar su juego. Empezó intentándolo Joan Tudela en los primeros minutos, pero no llegaba. El jugador ideal para desarrollar ese intento de neutralización es Imanol, que tiene unas condiciones atléticas parecidas o superiores a Waenga. Pero no se hizo. A propósito de Imanol Iruarriz, es un flanker largo de los que sale uno cada generación, y en nuestra opinión, y con todo el respeto para los entrenadores, creo que se está desperdiciando. No creo que se dé otro “caso Julen”, pero hay que cuidar al máximo las cosas de casa, que son al fin y al cabo, los que llenan Altamira. Y planteando el partido del próximo domingo en El Sardinero, de Santander, donde Rugby Times espera estar presente, hay una cosa que parece clara, y que los entrenadores de Ordizia ya habrán tenido en cuenta, y es que el VRAC va a jugar abierto, porque es su estilo y le da buenos resultados, y porque no le interesa confrontarse con la delantera de Ordizia que es dura y peleona. Por todo ello, la tercera línea puede ser clave, sobre todo en defensa, cubriendo los interiores de la tres cuartos contraria, para que los pares del equipo nuestro se ocupen de la defensa exterior y evitemos que sus balones lleguen a sus veloces alas. Esto es algo indispensable, y además de la tercera línea, se debe desdoblar el apertura Kroll, que es muy pasivo en defensa. Y junto al primer centro en cuanto ha pasado de su zona el balón, el medio de melée, y el back, al que el “ala cerrado” debe cubrir su zona de defensa, formando de esta forma una segunda cortina defensiva, indispensable para neutralizar el juego de ataque del VRAC. Con esta actitud táctica de defensa, se puede esperar un resultado positivo, porque indudablemente Ordizia va a sacar puntos, con el pie, o a la mano, pero no nos engañemos: Esta línea no es la de la primera parte de la temporada pasada, y en este partido, con diez o doce puntos, se pierde la final, por lo que la defensa y la actitud de los jugadores es básica. Y aquí conviene recordar la actitud en el pasado año en Valladolid, sin confianza. Y así nos fue. Porque conviene recordar que el VRAC, por mucho leader que sea en la liga regular, vive más de las miserias de los demás, que de su propia grandeza, y lo consideramos admirable por su gestión deportiva (desconocemos la económica) demostrada en todas las categorías durante los últimos quince años, y teniendo que competir social y económicamente con el otro club de la ciudad, que ha sido siempre “el primo rico” que se ha llevado las mejores prebendas de todo tipo. Dicho todo lo que antecede, Ordizia lleva una trayectoria parecida, está “dando minutos” a los chavales esta temporada, y esto, a medio plazo supone una garantía de continuidad en la primera línea de nuestro rugby. Gane o pierda la final, el trabajo que se está haciendo con los chavales ya es un triunfo. Una vez más, la gestión del club va por buen camino. Cuando se trabaja bien, los resultados llegan. Estamos de acuerdo que se necesitan extranjero para campeonar, como dicen en el cono sur americano, pero intentar que cada vez sean menos imprescindibles, y que nuestros apellidos sean el ochenta por ciento de la alineación inicial, al menos. Ese es un objetivo más importante que jugar una final, y se está ganando. ¡Aupa Ordizi! Bihar arte.

El Seven y sus consecuencias

Por aquí todo el mundo anda revuelto con el Rugby a Siete, ó Seven, que como es de dominio casi general, es lo mismo, pero en inglés. La semana pasada el Presi de la Gipuzkoana recomendaba encarecidamente, casi como la purga de Benito, a varias jugadoras del Hernani, que tenían que basar todo el resto de temporada en el Seven, y como mayor divertimento, una vez terminada la misma, en el rugby playa, que como actividad de ocio nos parece sanota y sobre todo, divertida. No entendemos cómo personas que me parecen entendidas en esto del rugby, se entreguen en cuerpo y alma al oficialismo del toque de corneta. Incluir provisionalmente el Seven en el programa olímpico de Río de Janeiro-16 ha transformado a unos cuantos que, curiosamente se mueven en las esferas oficiales, pero así, fríamente: ¿Habéis pensado las ventajas y los inconvenientes que esté decisión supone para el rugby? ¿Pensáis que la distorsionada difusión que se va a dar por televisión va a llenar los patios de ikastolas e ikastetxes de balones de rugby? ¿Qué nos va a solucionar el montón de problemas estructurales que tenemos? Pues en Rugby Times somos “Sevenexcépticos”. Cuando no estaba en el programa olímpico, la selección española era de las mejores de Europa, tanto en masculino, como en femenino. Nos encantaba ver jugar a España femenina por su juego y casta. Pero ya hace varios años que escribimos que se trataba de una generación excepcional, que en su mayoría no llegarían a jugar la olimpiada. Quedan media docena, y muy machacadas, ya que en las condiciones de desamparo que están, queman más las injusticias de despacho, que las competiciones. Y todavía faltan tres años. Y hay que clasificarse. Y si España no se clasifica, el Seven se verá como el Badminton. Los cinco pirados de siempre, entre los que nos incluimos, of course. Y estamos comprobando lo que anticipábamos hace años. Que los países con tradición de rugby, afinarían y apoyarían un proyecto Seven por aquello de imagen de país deportivo que tanto persiguen los políticos profesionales. Y que España ha pasado, por dicho motivo, de ser de las tres mejores de Europa, a estar detrás de Rusia, Gales, Inglaterra, Portugal (ahí le anda), Francia, Georgia, Escocia, y han subido bastante Alemania y Bélgica y esperamos a Italia. Si a eso añadimos a Tonga, Samoa, Japón, Kenia, Argentina, Sudáfrica, Australia, Nueva Zelanda y EE.UU., ¿dónde quedan las medallas seguras que prácticamente “tenía” asegurado el Seven español, según los triunfalistas oficiales de la FER (anterior) y su círculo de palmeros? Que como hemos dicho más de una vez, no queremos ver la realidad, porque si abrimos los ojos lo veríamos todo negro. Hemos sacrificado la selección XV, cuando parecía que estábamos sacando la cabeza del pantano, y hemos “transferido” todos nuestros mejores jugadores al VII (Seven), para quemarlos. Ahora hemos bajado al nivel de hace tres años (tercera división europea), y ya veremos cuántos “transferidos” vuelven en condiciones de rendir en el XV. Las imágenes del último partido contra Francia, fueron de agotamiento, de impotencia, sin ideas, y lo que es peor en esta especialidad, sin velocidad ni cambio de ritmo. Y Francia todavía no es nadie en Seven. Y los pasó por encima. Suponemos que todavía darán un golpe de efecto para intentar clasificarse en las próximas semanas trayendo refuerzos de donde sea, porque si después de dar tres vueltas al mundo jugando, no se clasifican para los juegos, suponemos que los responsables darán una explicación honesta, y cambiarán de actividad profesional o gestora. Y hablando de gestión, ¿qué ha ocurrido con la flamante Academia de Rugby Española que puso en marcha con trompetas y timbales la anterior directiva de la Federación Española de Rugby? Academia sin académicos. ¡Joder, qué tontos somos …! No sabemos ni copiar. Y por ahí andan, con sus corbatas de uniforme, de sarao en sarao, que eso si que se les da bien. País, Mariñelarena ……

Un toque de atención

Los pasados días 22 y 23 (viernes tarde y sábado mañana), se han celebrado en Donostia (Sn.Sn.) unas jornadas tituladas “El Deporte como Herramienta de Desarrollo Social”, presentando como ejemplo el Rugby. El apoyo y financiación lo realizaban la Diputación Foral de Gipuzkoa, el Ayuntamiento de Donostia, Euskal Herría Kirola, Kirol Zuzenbidea, y Asociación Vasca de Gestiones Deportivas, y la organización, a cargo de la Federación Vasca de Rugby. Todo ello enmarcado dentro de las actividades Eurored del Deporte, auspiciado por la CEE. Participaron oradores de Irlanda, Francia y Euskal Herría, y como asistentes, además de las autoridades institucionales, personas desplazadas de Barcelona y Madrid. La organización dotó de receptores individuales de transmisión simultánea a los asistentes, pudiendo seguir íntegramente las intervenciones en varios idiomas. La entrada, previa comunicación, era gratuita. Y aquí empieza nuestra desagradable sorpresa. Asistencia, poquísima. Ausencias, decepcionantes. Podemos dar nombres de los cuatro equipos de la jurisdicción asistentes, pero excusando tácitamente a Cantabria, Araba y Nafarroa, que ya es dejar, la mayoría de los clubs asistentes (el sábado estuvo el Presi del BB), no presentaron a nadie, dejando en ridículo y desacreditadas cualquier tipo de quejas o demandas dirigidas a las federaciones, de las que parecen divorciadas, pero que se ven obligados a mantener. Para nosotros, vergonzoso. Aunque no fuese más que por cumplimiento protocolario, había que estar allí, haciendo familia del rugby, de nuestro rugby, con todas las diferencias de criterios que podamos tener. Sabemos que no es lo mismo venir de Arrasate o Eibar un viernes laborable por la tarde, pero el sábado de 10 a l2 de la mañana, no había disculpas, y una explicación por la ausencia del día anterior se habría entendido cordialmente. Y llegados a este punto nos hacemos varias preguntas: ¿Qué piensan los clubs que es la federación? ¿Un organismo impuesto?. Pues la historia ha demostrado que si los clubs no integran y gestionan la federación, la convierten en una oficina administrativa a la que es muy fácil y poco práctico, echarle todas las culpas de cualquier fracaso de gestión propia y convertirlo en “el capacico de las hostias”, como dicen por la Ribera. ¿Piensan que la federación es inútil? ¡ Crear una Asociación de Clubs!. Ahí tenéis una solución para solucionar la mitad de los problemas que tienen los clubs. Pero hay que gestionarla, y hay que decidir, elegir y controlar. Es curioso. Lo mismo que hay que hacer en una federación controlada por los clubs, pero con la diferencia que el acceso a los fondos públicos que llegan o pudiesen llegar al rugby, se canalizaría exclusivamente por cauces oficiales, o sea, por la federación. Parece que no hay más remedio que ir a morir al palo. ¡Pues nó! Sin echarle imaginación. Con pragmatismo y un poquito de inteligencia y cultura asociativa. Vamos a apoyar incondicionalmente a la federación, autogestionando sus potencialidades y representatividad, y vamos a constituir la Asociación de Clubs de Euskal Herría (Ipar-Hego) para conseguir lo que la federación no puede por su corsé oficial. A esto se le llama Unión, y a la continuidad de la situación actual se le llama Muerte Lenta, por el camino de la Vulgaridad, Aburrimiento y Obsolescencia. Llevamos 25 o 30 años sin evolucionar, o lo que es lo mismo, yendo para atrás. La Sociedad evoluciona en todos sus estamentos de desarrollo, y nosotros en la inopia. Tratando las situaciones y a las personas con un manual de “pret-a-porter”, “demodé”. ¡Joder, que los espectadores son(somos) comodones y hay que pensar en ellos si queremos taquillajes, que las familias no tienen ocho o nueve hijos cada una, y el que tiene una “parejita” lo cría entre algodones, no como nosotros (los del 40 del siglo pasado), que éramos como indios y sólo entrábamos en casa para comer, dormir o pedir la paga. Que las empresas no están para hacer caridad, sino operaciones comerciales de mútuo beneficio, por lo que tenemos que tener intangible (imagen de prestigio social …) o espacios de fácil visión y alta afluencia humana para difundir los espacios publicitarios, que la economía de los clubs no puede estar basada en las ayudas oficiales, que las ayudas de las instituciones públicas no tienen que ser únicamente económicas, que los “tempos” de la administración no son como los “tempos” industriales, y que tenemos que trabajar con capacidad de anticipación teniendo en cuenta el medio plazo, que las modas técnicas no son extrapolables, y siempre copiamos los inconvenientes, casi nunca las ventajas, y así nos va. Y a pesar de todo lo escrito, y de mucho más que nos guardamos, de momento, no somos unos avinagrados. Creemos en los valores del rugby y de las personas que lo integran a todos los niveles, pero ¡señores! Estamos dormidos, cansados, aburguesados o gastados. Ayer ví la final del Campeonato de España Juvenil (o Sub 19) entre Cataluña y Andalucía. ¡Que lección de RUGBY, así , con mayúsculas. Sin concesiones. Gran condición física que aguantaron la alta intensidad de juego y la continuidad sin especulaciones. Una técnica individual que por aquí no se ve, ni en los “seniors”. Un juego que engancha al espectador los ochenta minutos. Ese es el camino. Buenos entrenadores, buenos jugadores, buenos equipos, buen espectáculo, espectadores adictos “in crescendo”, imagen institucional, prestigio social, ayudas y apoyo …. Volvamos por el camino de los años 65 al 85 del Siglo XX. Y si hay dudas, pregunten, que todavía hay gente que sabe cómo se hace eso Unité et Fraternité. Amen.

Soluciones

Eso es lo que demandamos todos, refiriéndonos al rugby en general, y concretamente al gipuzkoano pero para empezar por arreglar la propia casa. ¿ cómo vamos a pedir a la FER que aporte soluciones, sino se las pedimos antes a nuestra ERF? Desde Rugby Times venimos reclamando modificaciones, innovaciones, cambios, y hasta un Plan de Futuro para compensar los altos costes económicos que tienen nuestros clubs de rugby para inscribirse y participar en las competiciones, sobre todo las organizadas por la FER. Ya sé que alguno se echará las manos a la cabeza pensando que estamos planteando competiciones ilegales, y por tanto irrealizables. Nada de eso, pero sí que para lograrlo es indispensable que los clubs adscritos a la ERF (o la que sea), estén UNIDOS. Que se forme una Asociación de Clubs de Rugby de Euskadi, del Nordeste (por estrategia y logística zonal), o como se llame. Esto no está prohibido por ninguna ley. Pero se necesita un poquito de visión de futuro por parte de los dirigentes de nuestros equipos de rugby. Y a partir de esa UNION, todo serán ventajas. Desde Capacidad Representativa (FER, Instituciones, Industrias, Ingresos Directos (taquillajes, socios, espectadores …) Intangible (Imagen Institucional = Publicidad, Marketing …). ¡Que si, que si …..que el cuento de la lechera …Que ¡joder!, si es tan fácil, qué andamos todos arrastrando el culo para sacar un euro….Pues Rugby Times no va de farol. Ha reclamado REFLEXION Y UNION en varias ocasiones. ¿Qué ha ocurrido? Que cada uno ha ido a su puta bola, hablando en plata Y seguimos igual. Historia de los últimos veinticinco años de rugby gipuzkoano, así de memoria. Que los únicos que han mantenido el nivel (no el tipo, que eso lo han hecho todos), Hernani y Ordizia. ¿Porqué? Porque tienen más colaboradores dentro y fuera del campo, que jugadores. Que si al más enamorado del equipo le dices que no puede ver el partido porque tiene que dirigir el parking improvisado para que haya fluidez y comodidad en el tráfico, accede de buen grado y al final del partido (que no ha podido ver), parece que ha marcado dos ensayos para su equipo. La diferencia: Bera Bera – Ordizia (2ª vez) Sugiero que una persona ponga música euskaldun (grupos .. y no pedía Barricada ) Me contestaron que para eso hacía falta una persona, Y QUE NO TENIAN GENTE … ¡Para dar un poquito ambiente, pero para poner Carros de Fuego, etc., ya había gente. Lo que ha venido después lo conocen casi todos ustedes, el Bera Bera atravesando el desierto con mucha más lentitud de la deseada, sus equipos devaluados, el ATSS cogiendo el camino de la desaparición que tanto van a celebrar sus dirigentes …y los demás (Irún, Zarautz, Eibar, Arrasate … y Lasarte Oria (Beltzas), peleando con la falta de gente y la falta de euros. Nada nuevo bajo el sol Pero , ¿todo eso (con ser mucho), justifica la alarmante disminución en las clasificaciones españolas (en las que estamos encuadrados), de nuestras categorías de menor edad? Llevamos varias temporadas irreconocibles. Nos dan siempre los mismos. A los que antes ganábamos con frecuencia, o les costaba ganarrnos, pero es que ahora no pasamos de semifinales, y porque hay selecciones-florero …. A lo peor tenemos que insistir (anteriormente ya hemos escrito sobre el tema …) que tenemos malos entrenadores. Y lo decimos así: malos entrenadores. Quizá (seguro) excelentes personas, pero sin condiciones para enseñar y convencer (ojo) a los chavales que pueden venir por curiosidad, y huir por decepción en el trato y en la deficiente preparación de todo tipo. Y a todo esto, las federaciones –principalmente la Autonómica- organizando cursillos sin condiciones previas mínimas, y cargando a veces con algunos “enchufados” que les envían los clubs para que tengan un título. Nada más. ¿Seguimientos? ¿Mande…..? Les da igual. Han pagado la cuota de inscripción, se les dá el “Título” y santas pascuas. Así nos va. ¿Qué hay excepciones? ¡Faltaría mas …! Pero eso no justifica la dejadez. Ha entrado Iñaki Laskurain como Presidente de la Federacion Autonómica, con la valiosa experiencia de su presidencia en la gipuzkoana. Persona de gran valía. Ideal para el cargo que desarrolla, pero dentro de la amistad que nos une (creo, hasta ahora), nos da un poquito de miedo, porque a veces parece que habla como presidente de la IRB. Y no es el caso. Está en Hegoalde, nó en Iparralde ni en Irlanda, y si no resolvemos los asuntos de casa, es difícil que encajemos con otras áreas más desarrolladas. Por lo menos presentar una tarjeta de visita aceptable. Porque sólo hemos hablado de unión de CLUBS, pero faltan Entrenadores, Arbitros (Hay “colegio” pero no hay actividad), Jugadores y …..Espectadores. Que esto puede ser de traca con los poquitos que somos y lo bien que nos conocemos. Y para terminar, de momento, otra para Iñaki Laskurain: Más información en la web. Que parece que trabajais en la clandestinidad. ¡Ah! Lo de la Ikurriña, un acierto. Laister arte.….

Producción o Productividad

Se puede producir mucho –no queremos decir “y mal”- y producir poco –aquí sí decimos “y bien”- lo que se traduce generalmente por productividad o resultado positivo del trabajo. Y estas dos circunstancias aparecen constantemente en nuestro rugby (gipuzkoano) en todas las escalas y niveles. Si empezamos por las escuelas, hallaremos el mayor índice de productividad de nuestro rugby, y el espejo en el que debemos mirarnos para hallar la explicación de lo que ocurre a medida que aumenta la edad de los practicantes. En la Rugby Eskola están los semi-apóstoles del rugby. Los enamorados reales que intentan devolver al rugby los momentos de felicidad que les ha proporcionado en su etapa como jugadores. Además concurre la circunstancia de que con frecuencia, no son aparentemente los que han ganado campeonatos ni han sido “figuras” de nuestro rugby, sino los que mayor capacidad de agradecimiento tienen. Y son así, en el rugby y en todo. Y no piden nada material a cambio, pues el trato con la chavalería te rejuvenece continuamente, y ves a tus hijos y a los amigos de tus hijos. Y a los aitas, que son amigos tuyos, viendo el entrenamiento. Y todo ello crea un vínculo que conduce a crear una gran familia social alrededor del rugby y del club, pero también entre sí mismos. Y eso es cohesión social, tan difícil de conseguir en estos convulsos tiempos. Y los chavales, en medio, protegidos por el club y queridos y en algunos casos hasta mimados, en casa. Y de este ambiente pasan a infantiles de competición, desde hace dos o tres temporadas, lo que nos parece un acierto, y llegado a este punto, me atrevo a sugerir a los pocos pero selectos lectores de Rugby Times, que vayan a ver los partidos que semanalmente se juegan en esta categoría de Infantiles. Tienen un físico casi (casi) europeo, y juegan magníficamente. En general, están bien preparados técnicamente, aunque aquí hay que insistir mucho, porque las virtudes ó defectos se arrastran en categorías superiores. A los entrenadores de Infantiles hay que proporcionarles, por parte de los clubs, un apoyo especial, incluso al margen de las competiciones oficiales. Es el momento clave para “fidelizar” a los chavales en el rugby. No hace falta decir que incluimos a las chavalas, aunque sobre esto, como decíamos en el comentario anterior, hay todavía mucha tela que cortar. Y entramos en Cadetes. Aquí se integran muchos amigos de la ikastola o ikastetxe que han practicado otros deportes pero no les han convencido. Normalmente sueles tener buen físico, muy aprovechable para el rugby que necesita urgentemente antropometría, en estos casos en desarrollo, pero también falta en rugby condición atlética, que eso sí se ve con quince o dieciséis años, aunque su desarrollo vertical termine a los veintidós. Pero no han pasado por la Rugby Eskola, y hay que incidir más en la filosofía y en la técnica de nuestro deporte, que en la condición física, a la que se adaptan más fácil. Y seguimos con la “fidelización”, palabro comercial, pues vienen desengañados del trato recibido en otros deportes. Y estos no son críos, como piensan algunos. Si raspas la cáscara de cachondones irresponsables que ellos mismos se colocan porque es lo que se lleva a esas edades, cuando hablas con ellos en el montón de ratos que no entrenas físicamente pero que el entrenador provoca de forma lúdica, te das cuenta el rigor de pensamiento, la cultura social, la preocupación del futuro, la formación humanística que tienen, el manejo intelectual de las situaciones …. Vamos, que son auténticos adultos en muchos aspectos, y que carezcan de experiencia no quiere decir que haya que tratarles como críos irresponsables. Los entrenadores tienen que tener cercanía y comprensión, y alejarse de posturas autoritarias, sino todo lo contrario. Ganarse el prestigio todos los días transmitiendo sus conocimientos al jugador, repitiendo las veces que haga falta, llaves y contrallaves en el contacto, la didáctica del concepto, enseñarle a reaccionar en función de la situación en el juego, pero no cómo, pues las situaciones son imprevisibles. Por eso desde RT hemos insistido mucho sobre el entrenamiento por conceptos, no por consignas. Los movimientos deben ser diseccionados y explicados con fundamento para que la comunicación sea productiva. No debemos dejar pasar dos años, que es lo que dura la categoría, sin que el jugador sepa jugar al rugby y conocer el reglamento y su espíritu. Hay muchas más cosas que se nos quedan, como los movimientos de autodefensa, no solo en el contacto, sino en otras fases del entrenamiento, calentamiento y partidos. Pero para conseguir todo esto, además de las infraestructuras del club y apoyo directivo, tenemos que contar con entrenadores solventes y jugadores comprometidos en los entrenamientos. En esta categoría hay unas diferencias abismales entre equipos de la jurisdicción autonómica, y si observamos un poco, se deben a carencias de lo que hemos apuntado como necesario. En tanto otros clubs en la mente de todos ustedes, funcionan como se debe. Para empezar, han conseguido convocar un gran número de personas para realizar los cometidos de formación. Aquí no sobra nadie que quiera echar una mano sin salir en la foto. Y nuevamente invocamos a la cantidad de exjugadores que, disponiendo de tiempo, carecen de ganas. Por mi experiencia diría: “Ellos se lo pierden” , pero por el Rugby, digo: Qué pena. Porque hasta Cadetes podemos decir que existe una relativa alta productividad, pero llegando a la edad decisiva para nuestro rugby, que es la de Juveniles, se produce la debacle. Los estudios. De acuerdo. Entre que algunos (cada vez menos) se van a estudiar “fuera”. Que en la Universidad (segundo año) no se pueden hacer muchas tonterías, aunque tienen más libertad para hacerlas. Otras circunstancias laborales o familiares. De acuerdo, todo ello concurre, pero ahora y siempre. Aquí y fuera de aquí. Lo que nosotros queremos explicar en este desarrollo escrito es, que la principal causa de los abandonos del rugby de juveniles para arriba, está dentro de los clubs. Como hemos escrito anteriormente, en la Eskola, Infantiles y Cadetes, a veces el nivel de trato no se detecta por parte de los jugadores, pero en Juveniles es indispensable estar a la altura media intelectual de los entrenados, para extraer el rendimiento competitivo. Vale, y mucho, el comportamiento lúdico esporádico. Pero es más valiosa la complicidad, preguntar, porque ellos no lo van a pregonar, sobre la marcha de “las cosas”, sin entrar en nada concreto, que se irá decantando. Hacer grupo entre diferentes. Que los difíciles sociales se vean integrados, apoyados y comprendidos en los problemas que unos traen de casa, de la uni, o simplemente que siempre los han llevado puestos. Y entrenar. Y competir. Y transmitir principios éticos. Desmitificar “la victoria”. Desdramatizar “la derrota”. En nuestro rugby no debe existir “ganar” o “perder”, sino analizar el partido. Igual resulta que nos consideramos ganadores por la forma en la que hemos perdido. Pero es que eso nos va a ocurrir muchas veces en la vida, y ahí no hay un árbitro al que echarle la culpa. Tenemos que cambiar las actitudes tragicómicas que vemos cuando un jugador ¡aficionado! Se tira al suelo llorando porque ha perdido un partido. ¡Que no se cae el Mundo, chaval!. A las situaciones adversas se les mira de cara. Y cuando pintan oros, poner cara de palo por respeto a los compañeros de juego, y no hacer esos numeritos en el campo. Con la alegría en el cuerpo, uno sabe cómo divertirse, pero sin humillar a nadie, y menos a un compañero de juego del equipo contrario al nuestro. Pueden parecer chorradas, pero tienen un contenido humano, sobre todo vistas desde el otro lado. Y luego hablamos de principios. Pues si el rugby no demuestra que es diferente en su comportamiento ético, mal vamos a andar, porque es un deporte muy caro. Esto no son cinco tíos y dos canastas o porterías en un polideportivo. Y la gente perdón, las personas- están hartas de vulgaridad y mercantilismo barato en el deporte. El Rugby es todavía depositario de unos valores únicos en deportes colectivos de gran campo. Mientras no sepamos trasladarlos a la sociedad, continuaremos con una baja productividad.